Artículo · Personas · 10 de agosto de 2026
Decidir sin certezas
Las decisiones que más pesan casi nunca llegan con toda la información. Sobre cómo elegir cuando esperar a estar seguro es, en sí mismo, una forma de no decidir.
Por Angie Garrido, fundadora de Habitar(Ser).
Casi todas las decisiones fáciles ya las tomaste. Las que quedan pendientes, las que llevas meses dando vueltas, tienen algo en común: no se resuelven con más información. Podrías pasarte otro año investigando y seguirías sin la certeza que estás esperando.

Esperar a estar seguro parece prudencia. A veces lo es. Pero muchas veces es otra cosa: una manera de no elegir sin tener que reconocer que no estás eligiendo. La decisión se pospone, y mientras tanto la vida decide por su cuenta.
Discernir no es eliminar la duda. Es poder distinguir, dentro de la duda, qué parte es información que todavía falta y qué parte es el miedo razonable a que una elección cierre otras. Son cosas distintas y piden respuestas distintas.
Elegir con consciencia no garantiza acertar. Garantiza otra cosa: que la decisión sea tuya, que puedas sostenerla cuando venga la incomodidad que toda elección trae, y que si te equivocas, sepas desde dónde te equivocaste. Eso, con el tiempo, importa más que haber tenido razón.
Este tema se trabaja en Acompañamiento individual.

